El Ayuntamiento de Miguelturra, a través del área de Juventud, lanza esta iniciativa pionera que complementa la campaña "El Carnaval no se bebe, se vive".
Producen cambios importantes en los índices basales de noradrenalina y dopamina, incrementan el tono serotoninérgico y algunas acciones del comportamiento son debidas a efectos de tipo anticolinérgico.