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Todo el día y toda la noche entran y salen hombres y mujeres de la cárcel.

La compañía "El Velador" pondrá en escena "La cárcel de Sevilla".

El teatro vuelve en este jueves, 18 de marzo, al escenario de la casa de cultura. Como parte de la programación elaborada por el área de cultura del consistorio local para el primer trimestre del año, a través de la oferta de la red de teatros de Castilla la Mancha, la compañía Teatro del Velador comparece por primera ocasión en el municipio con el montaje ‘La cárcel de Sevilla’. Al precio de un euro, la representación dará comienzo a las diez de la noche.

Este entremés del siglo XVII muestra un ‘microcosmos donde la miseria, la picardía y el arte hacen que nazcan entrañables personajes grotescos. Todo el día y toda la noche entran y salen hombres y mujeres de la cárcel. Las puertas no están cerradas. Descreídos de la justicia y abandonados por la sociedad, un grupo de presos se ríe de su propio destino’.

Juan Dolores Caballero dirige esta obra con música de Inmaculada Almendral y escenificada por Miguel Ángel Vargas, Bene Cordero, Chema del Barco, Manuel Salas, Juanjo Macías, Eva Rubio y Rebeca Torres. El director del montaje, Juan Dolores Caballero, explicaba que la obra, basada en la obra anónima del siglo XVII ‘Entremeses famosos de la cárcel de Sevilla’, retoma el mundo ‘oscuro español’, de ‘lo grotesco’, presente en Goya y Valle Inclán.

‘Un grupo de presos malviven miserablemente atrapados entre los cuatro muros de una cárcel. Descreídos de la justicia y abandonados por la sociedad ríen temerosos ante su propio destino. Pronto, la noticia de que uno de ellos será ahorcado abre paso a lo trágico, envuelto en deformidad y sentimiento y convirtiendo tan desastrado lugar en un extraño sitio de muerte. El repentino perdón del preso condenado llena de jolgorio y comicidad la cárcel oyéndose solo entonces risas y alegranzas que festejan tan generosa noticia.’

Caballero señaló que el montaje respeta el lenguaje de germanía, la jerga ininteligible en la que está escrita la obra, y que después es ‘absorbida por el propio espectador’. El escenario en el que se desarrolla la obra es la antigua cárcel de Sevilla, que se encontraba en la calle Sierpes, una prisión de espera, no de castigo, a la que llega el personaje protagonista, Paisano, en espera de ser ahorcado al día siguiente, una muerte que ‘ensaya’ para que ‘todo quede perfecto al día siguiente en la Plaza de San Francisco’.