Plaza de España, 1

  926 241 111

  9:00 a 14:00 horas. Lunes a viernes

Miguelturra vibra con la Selección Española de Fútbol en una noche en la que centenares de vecinos se reunieron ante la pantalla gigante del Parque Doctor Fleming

Miguelturra vivió ayer una de las noches más memorables que se recuerdan en el municipio. La victoria de la Selección Española en la final del Mundial frente a Argentina desató una ola de euforia contenida que transformó las calles miguelturreñas en un auténtico festival de banderas, bufandas, cánticos y celebración.

El epicentro fue el parque Doctor Fleming, donde el Ayuntamiento de Miguelturra, a través de la concejalía de Familia, instaló una pantalla gigante para que los vecinos pudieran seguir el encuentro. Desde las 20:30 horas, el parque comenzó a teñirse de rojo y amarillo, registrando una asistencia de varios centenares de personas de todas las edades que crearon un ambiente festivo y de apoyo incondicional al equipo nacional.

Tras un partido de máxima tensión, el pitido final que acreditaba a España como campeona del mundo por segunda vez en su historia, hizo que el Parque Doctor Fleming estallara en un grito unánime de victoria. La celebración, que comenzó con abrazos y cánticos en el recinto, se trasladó de inmediato a otras zonas de Miguelturra. Así, cientos de vecinos y vecinas se echaron a las calles con sus banderas y bufandas, dando lugar a una improvisada caravana de alegría. El sonido de los coches pitando se convirtió en la banda sonora de la noche, mientras la marea de banderas recorría numerosos rincones del pueblo.

Como manda la tradición en las grandes gestas deportivas, la fuente de la Plaza de la Constitución fue otro punto de encuentro para la celebración. Numerosos jóvenes se reunieron allí para celebrar el triunfo, convirtiendo la plaza en un espacio de fiesta colectiva que se prolongó hasta altas horas de la madrugada.

Esta cita en el Parque Fleming no solo ha sido un éxito de asistencia, sino un ejemplo de cómo el deporte es capaz de unir a una comunidad en torno a una misma ilusión, dejando para el recuerdo una noche en la que Miguelturra, al igual que toda España, tocó el cielo con su segunda estrella.