Miguelturra ha vivido una intensa semana de deporte, valores y convivencia con la celebración del cuarto Encuentro Local de Dachtball. La actividad, que concluye hoy viernes en las instalaciones del CEIP Clara Campoamor, ha logrado reunir a lo largo de tres jornadas (25, 26 y 27 de marzo de 2026) a cerca de quinientos escolares de los cursos de cuarto, quinto y sexto de Educación Primaria de todos los colegios de la localidad, que han demostrado que el deporte puede ser la mejor herramienta para fomentar la independencia y el respeto entre centros educativos.
Este encuentro no es una actividad aislada, sino que surge de la gestión participativa de la comunidad educativa local, siendo uno de los proyectos aprobados por el Consejo Escolar Municipal el pasado 25 de febrero con el respaldo de todas las AMPAs y centros. Bajo este sistema, cada colegio de Miguelturra asume la gestión de un encuentro anual para un nivel concreto, asegurando experiencias compartidas fuera del aula. Aquel consejo contó con una representación plena de todos los centros educativos de Miguelturra y de sus respectivas AMPAs, quienes dieron luz verde a esta programación conjunta. Con ello, se demuestra el compromiso de padres, madres, docentes e instituciones por ofrecer actividades que complementen la formación académica con experiencias de socialización de alto valor pedagógico.
Aunque popularmente se asocia al "balón prisionero", el Dachtball posee una complejidad técnica y pedagógica mucho mayor. El profesor de Educación Física del CEIP Clara Campoamor y coordinador de la actividad, Javier Jiménez, explica que "es un deporte de cancha dividida, obligatoriamente mixto, que se juega con tres balones. Además, el campo se va haciendo más pequeño cada dos minutos, lo que hace que el juego gane constantemente en dinamismo, velocidad y emoción".
A lo largo de estos tres días, la participación ha sido masiva: el miércoles fue el turno de los alumnos de cuarto, el jueves para los de quinto y hoy viernes para los de sexto. En total, "han pasado por aquí casi 500 chicos de todos los colegios del municipio. En cada jornada tenemos 16 equipos jugando simultáneamente en 8 canchas", destaca el docente.
Lo más relevante de este torneo es el papel activo del alumnado. Más allá de jugadores, los escolares asumen responsabilidades de gestión real. Según resalta Jiménez, "educamos a los chicos en el modelo de Educación Deportiva. Nuestros alumnos no solo juegan, son también los árbitros, entrenadores, directores deportivos, anotadores y preparadores físicos de la competición".
Esta metodología ha permitido alcanzar un hito de convivencia asombroso para los docentes. "Es una maravilla ver a casi 200 niños jugando de manera autónoma durante cuatro horas sin ningún adulto interviniendo. Mientras que en un recreo normal los maestros no paramos de solucionar conflictos, aquí no ha venido nadie con problemas". "Los chicos son capaces de organizarse ellos solos, negociar y respetar las reglas en un ambiente de competición sana", afirma con satisfacción el coordinador.
El torneo ha servido también para romper las "burbujas" de cada colegio, ya que los equipos están integrados por alumnos de diferentes centros educativos. "Buscamos que los chicos convivan, que aprendan a relacionarse y a trabajar en equipo con personas que no ven cada día. El Dachtball exige saber ceder y negociar constantemente", explica Javier Jiménez.
Miguelturra tiene un vínculo especial con esta disciplina, ya que el CEIP Clara Campoamor es considerado la cuna del Dachtball en la provincia de Ciudad Real. Lo que comenzó como un proyecto innovador en este centro se ha consolidado hoy como un modelo de éxito municipal que garantiza que todos los escolares del municipio compartan, al menos una vez al año, una experiencia de socialización de altísimo valor pedagógico respaldada por todas las instituciones locales.
Unas jornadas de convivencia que han sido exitosas entre los centros educativos y que culminan dando paso a las vacaciones de Semana Santa.
encuentro de datchball, marzo 2026