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Galería Personajes
Una Fiesta tan cargada de historia es normal que haya desplegado un amplio catálogo de elementos propios y diferenciadores, la mayoría de los cuales resultan desconocidos a la gran cantidad de visitantes del Carnaval Miguelturreño.
Vamos a citar los más significativos, con una breve descripción del lugar que ocupan en las celebraciones de Don Carnal.
En este año 2010 los personajes principales serán los siguientes:
Pregonero: Belinda Washington
Rey del Carnaval: Amalio Segura.
Máscaras Mayores: Miguel Muñoz Beldad y Carmen Fernández Roldán.
Presidente de la Asociación de peñas del Carnaval: Serafín Delgado.
El ganador del cartel anunciador de los carnavales: José Ángel Ligero.
El Pregonero.
Buscado, año tras año, por la Organización, con un esmero desmesurado, entre personas famosas de la
«pequeña pantalla», de las artes escénicas, literatos, creadores, ..., en definitiva personas en las
que la sociedad, en general, ve modelos a seguir, con las que ríe o piensa, llora o calla. Su papel
es hacer público con voz alta y clara el inicio de la Fiesta y las reflexiones que del Carnaval, en
si mismo, quiera divulgar. Su papel, decíamos, es abrir la Fiesta, es el toque de "a la carga" que
el pueblo entero ansía oír. Desde 1982, en que se inició el sistema actual de pregones, hasta la
fecha, según consta en los archivos municipales, han pregonado los Carnavales Churriegos los siguientes personajes:
1982 José González Lara.
1983 José López Martínez.
1984 Jesús Fuentes Lázaro
1985 Lorenzo Piriz Carbonell
1986 Luis Carandell
1987 "Forges". Antonio Fraguas
1988 Joaquín Arozamena
1989 Javier Basilio
1990 "La década prodigiosa"
1991 María Teresa Campos
1992 José Hierro
1993 Jesús Puente
1994 "Cruz y Raya"
1995 Joaquín Prat
1996 Fernando ónega
1997 Guillermo Summers
1998 Ignacio Salas
1999 Patricia Betancourt
2000 José Antonio Maldonado
2001 Xabier Alcalá Zamora
2002 Teresa Viejo
2003 Juan y Medio
2004 Pedro Piqueras
2005 Paco Vegara
2006 Nieves Herrero
2007 Fernando Romay
2008 Francine Gálvez
2009 Alonso Caparrós
El Cuaresmero.
Personaje propio del Carnaval Churriego. Se perdió con el Carnaval Religioso, al que pertenecía, hace muchos años.
Asistía a todos los actos de los "Ejercicios de las cuarenta horas" y era, como lo define Julián Plaza, el
"predicador extraordinario para la Cuaresma".
El Alhiguí.
Personajes característicos del Carnaval histórico, que salían a la calle disfrazados de máscaras, con una
peculiaridad, enarbolaban un largo palo o caña al que hablan atado en el extremo un higo colgando de una cuerda.
El Alhiguí entraba en faena con gritos de « Al Alhiguí! , al Alhiguí! , con la mano no con la boca si!»,
corriendo detrás de las mozas, de la chiquillería, que intentaba arrebatarle el higo colgandero, y de la gente
en general. Cuando topaba con grupos nutridos, lanzaba castañas y caramelos entre la gente, armando gran follón.
Este elemento de la Fiesta está prácticamente desaparecido, aunque en los últimos años se ha dejado ver algún
que otro Alhiguí.
El Bastonero.
Eran los «Vigilantes privados de seguridad» de pasadas épocas. Controlaban el "correcto" desarrollo de los bailes,
dentro de las normas de educación y buen comportamiento imperantes. Sus "defensas", muy distintas a las actuales,
consistían en una vara, muy alta, adornada con cintas de colores con cascabeles en una punta, por la otra se
sujetaban al extremo del peculiar bastón.
Los Serenos, la Policía Local. la Guardia Civil.
Todavía hay ancianos que preguntan por "Los Serenos" en el Ayuntamiento miguelturreño cuando buscan a la Policía
Local para alguna gestión. Los Serenos eran los antiguos policías locales, velaban por la seguridad de las calles,
especialmente por la noche y cuidaban con esmero el orden público. Serenos, policías locales y Guardia Civil,
jugaron su papel en la historia del Carnaval Churriego. Perdieron la batalla de conseguiIr cumplir los mandatos de
su prohibición, pero ganaron una más importante: hicieron posible que la voluntad popular, enfrentada con la
represión de esa Fiesta, no acabara en batallas campales ni luchas cruentas. Hoy día se recuerdan estos escarceos,
con mucha más nostalgia y cariño que rencor. Las Fuerzas de Seguridad, en el Carnaval actual, son una pieza
imprescindible del rompecabezas organizativo. Su labor hace posible, y segura, la riada de miles de visitantes
que recibe Miguelturra en estas señaladas fechas.
La Máscara Callejera.
Es, no sólo el elemento diferenciador de la Fiesta, sino la esencia misma del Carnaval Miguelturreño.
Su historia es la del mismo Carnaval y su presencia tan primitiva tan escasamente elaborada, como los mismos orígenes
de una Fiesta que nace del corazón del pueblo, sin artificio alguno. Las prendas viejas, cuanto más viejas mejor pues lo
probable es que no puedan volverse a usar, son la base del disfraz. Recomiendan los miguelturreños, a los forasteros no
iniciados, abstenerse de prestar cosa alguna en la que se tenga interés para «arropar> otra mascara que no sea uno mismo.
Las viejas ropas y cualquier trasto: cencerros, bolas de navidad, chapas de botellines, etcétera, conforman un disfraz
que necesariamente había, hace décadas, que completar con un trapo que tapara la cara. La moda de pintarse el rostro
empezó poco después de la Guerra Civil.
Iniciada la tarea de «dar guerra» de la Máscara Callejera, los horarios y formalidades familiares desaparecen. Se suele
hacer comida y provisión en abundancia para estos días, ya que, puesta la Máscara en la calle, come y duerme donde puede
y si puede, siendo lo normal asaltar la nevera a cualquier hora del día o de la noche y seguir sin demora la Fiesta hasta
que el cuerpo aguante. Llegan a darse casos de Máscaras perdidas, varios días después de concluir el Carnaval, que tardan
algún tiempo en volver a la realidad.
Padres y madres, hermanos, novios, amigos, forasteros, cada cual funciona por libre o agrupado, o por libre a ratos y
agrupado otros, pero se dan broma. Se desvelan públicamente intimidades, cuentan con «pelo y señales» su propia vida a
la víctima, que intenta, a su vez, por todos los medios, reconocer a la Máscara, acabar con la broma y convertir el
chillón "¡¿A que no me conoces?!" en un: "¡pero eres tu la jodía Máscara!".
Las Murgas, Comparsas y Estudiantinas.
Bajo estas denomlnaclones se agrupaban y se agrupan "músicos", muchas veces espontáneos, que deleitan con sus coplas
verderonas, picantes, malintencionadas o bienintencionadas" el CarnavaL Los instrumentos suelen presentarse en extraña
mezcolanza y en variedad inusual. Desde una botella de anís a un tambor de detergente, pasando por la flauta o la guitarra,
todo vale para acompañar la copla. Los músicos ganan o pierden en calidad les va Las Máscaras Mayores y el Rey del Carnaval.
Máscaras Mayores
Al igual que en miles de festejos se eligen Reina y Damas, o Pandorgo, como representantes del pueblo, en los que se
encarnan la belleza, la bondad y tantos atributos como Fiestas, pueblos e intenciones existen, en Miguelturra se eligen
las Máscaras Mayores, desde 1981, personas que han llevado el sentimiento del Carnaval Miguelturreño en
su cuerpo a lo largo de toda su vida.
Rey del Carnaval, vitalicio, es Amalio Segura.
Peñas del Carnaval de Miguelturra.
La Peñas de Carnaval han asumido, desde finales de los años cuarenta, el relevo generacional en el impulso del Carnaval
Miguelturreño. En torno a ellas se organiza y se dinamiza esta Fiesta.
Agrupadas, desde 1980, en la "Asociación Cultural de Peñas del Carnaval de Miguelturra", cuidan de la permanencia de los
elementos conformadores de este Carnaval, organizan junto al Ayuntamiento todos los actos y actividades a desarrollar
cada año y se ocupan del desarrollo de cada uno de ellos. Todo ello sin olvidar que están como Dios, con perdón, en todas
partes y que aunque explosión de actividad se resuelve en unos breves días, en Miguelturra el «trabajo» por el Carnaval
ocupa todo el año.
En la actualidad las Peñas que permanecen activas son las siguientes:
El Bufón, Siglo XXI, El Jamón, Barón Amarillo, Viejas Glorias, Los Segadores, La Cabra, El Betún, Calzoncillos Zurraspaos,
Los Maltrataos Y Los Sopones.
La Organización.
El éxito de la organización del Carnaval Churriego se basa en el reparto de responsabilidades entre los Servicios Municipales
de Cultura,La Asociación de Penas, las Penas y la Corporaclon Municipal, desde la Comisión de Cultura, compuesta por
representantes de todos los grupos políticos.
Cada Peña es la responsable última de una actividad concreta. excepto en el desfile de Piñata para el que existe una
organización especial, con un equipo exclusivo de coordinación, integrado por representantes de Protección Civil y de los
Radio aficionados, de la Policía Local, de los Servicios Técnicos de Cultura y el Concejal de Protección Civil, además de
la colaboración de la Guardia Civil y un sinfín de unidades de apoyo.
El Desfile de Carnaval es el último acto de la Fiesta. Una vez concluido, habrán quedado atrás las ilusiones de todo un año.
De 100 euros como gastos mínimos. Por cada componente de las peñas y alrededor de 30.000 euros invertidos por la administración
municipal, otras administraciones y entidades privadas, a razón del sesenta, diez y treinta por ciento respectivamente.
Pero tranquilos, por cero euros, pueden ser una perfecta máscara callejera e integrarse en la esencia de este pueblo calatravo
y manchego.
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